Oremos juntos

En este Domingo de la Divina Misericordia y durante toda la semana, dejemos penetrar en nuestro espíritu estas palabras de San Miguel.

“Ofreceos vosotros mismos y vuestros sufrimientos por la salvación de la humanidad. Conmoverse y llorar por las desgracias de otros o por los acontecimientos trágicos del mundo puede ser simple compasión. También los no creyentes lo hacen, llevados por el impulso de fáciles emociones. Una vez pasada la emoción del momento, lo olvidan todo y vuelven a su egoísmo. En cambio, cuando os ofrecéis vosotros mismos y vuestros sufrimientos por los demás, os convertís en corredentores con Cristo y participáis activamente en su plan de salvación. Os unís a la gran oración de Jesús que intercede por la humanidad. Este acto de amor por vuestra parte os sacará de vuestro egoísmo y dará un verdadero sentido a vuestro sufrir. Encontraréis el consuelo divino en cada una de vuestras pruebas y estaréis en paz. Salid de vosotros mismos y encontraréis nuevos caminos para vuestra vida.”

12 de abril de 2026