Os bendecimos y seguimos  con nuestra plegaria:

 Stefania Caterina y Tomislav  Vlašić

 

 

        Mensaje del Arcángel San Miguel del 5 de enero de 2016, vigilia de la Epifanía

sanMichelearc

La evangelización del bajo universo

“Queridos hermanos y hermanas de la Tierra  que habéis decidido pertenecer a un pueblo nuevo,

os anuncio con alegría que la evangelización del bajo universo comenzará mañana, en el día en que la Tierra recuerda la gran manifestación del Señor.

Dios Padre lleva así a cumplimiento la promesa de enviar a su Hijo Jesucristo, el Salvador, a todos los pueblos esparcidos por el universo. Hará conocer la obra de la redención también al bajo universo, que todavía no la ha conocido. Jesús cumplirá esta grandiosa obra  con el poder del Espíritu Santo; se servirá de los instrumentos extraordinarios y de su pueblo,  que aumentará progresivamente.

Jesús me ha ordenado que la Evangelización del bajo universo comience sin más demoras ni retrasos. Todo está listo. Las legiones angélicas están preparadas y también el Núcleo Central. Están preparados también los hermanos fieles que mañana entrarán en el bajo universo en el nombre de Dios Uno y Trino.

También vosotros estáis preparados; el Señor os ha puesto a prueba en estos años, ha visto vuestro camino y os ha encontrado fieles; por eso también vosotros participaréis en la evangelización del bajo universo ofreciendo vuestra vida a Dios, siendo inmaculados  y en la comunión universal.  Vuestra plegaria será ayuda y protección para los hermanos fieles y para todos lo que en este tiempo se acercarán a la fe, no solo en el bajo universo  sino también en la Tierra. Esta actuación vuestra será simultánea a la evangelización de la Tierra, a la espera de que todo se haya cumplido. Os pido, que os empeñéis en vuestra misión, preciosa e indispensable. No olvidéis que la Tierra será el escenario de la última batalla entre Jesucristo  y Lucifer  en el momento del retorno glorioso de Cristo.

Con el inicio de la evangelización del bajo universo se aceleran los tiempos del retorno glorioso de Jesús, pero también de la llegada del Anticristo y de su Falso Profeta. También Lucifer, en efecto, se verá obligado a intensificar su obra porque siente acercarse el peligro. Con el avance de los hermanos fieles en el bajo universo, Lucifer se verá obligado a retirarse, hasta que solamente le quede la Tierra y aquí se producirá el enfrentamiento final. Por eso jugará todas sus cartas y la violencia aumentará sobre la Tierra, así como la seducción y la sumisión de muchos,  gracias a la obra del anticristo y del falso profeta.

También por esta razón estáis llamados a rezar y  entregaros a Dios. Vuestra tarea es muy importante.  El Anticristo y su Falso Profeta se manifestarán sobre la Tierra pero su acción se proyectará por todo el bajo universo, donde Lucifer cuenta con muchos seguidores. Estos últimos, junto con los satanistas de la Tierra, verán en el anticristo el precursor de la venida de Lucifer. Los hijos de las tinieblas creen que Lucifer se manifestará al final de los tiempos sobre la Tierra para derrotar definitivamente a Jesucristo, destruir el pueblo cristiano e instaurar en todo el universo su reino de tinieblas. Vuestra oración, vuestra actuación y vuestro testimonio serán entonces un baluarte contra la acción del mal sobre la Tierra.

El falso profeta adoctrinará a los pueblos  para orientarlos hacia el Anticristo, bajo el cual todos deberán someterse. Según los planes de Lucifer deberá haber un único gobierno mundial, con el Anticristo a la cabeza, y una sola religión con el Falso Profeta a la cabeza. Todos los demás deberán solamente cumplir órdenes.  Quienes han entregado su vida a Lucifer recibirán de él poder y riquezas; todos los demás serán simples esclavos. Podéis constatar fácilmente que sobre la Tierra ya se está ejecutando este plan diabólico; pero este se hará cada vez más evidente.

Pero Dios no estará de brazos cruzados y su acción será mucho mas fuerte que la de Lucífero. Con la evangelización del bajo universo se realiza aquello que el Señor ha predicho que debía suceder inmediatamente antes de su retorno: “Pero primero es necesario que el evangelio sea proclamado a todas las naciones”(Mc 13, 10). Cuando esto se haya cumplido, la redención  será plenamente operante en todos los hijos de Dios y Jesús vendrá a recoger los frutos de su viña.

Dios ha decidido que comience la evangelización del bajo universo porque ha visto la grave situación y los sufrimientos en los que se encuentran sus hijos, no solo en el bajo universo sino también sobre la Tierra. En este último año ha observado particularmente el comportamiento de todos los cristianos sobre la Tierra; a valorado sobretodo el comportamiento de la jerarquía católica y del Papa, llamados a  dirigir la mayor parte de la cristiandad de la Tierra. No los ha encontrado a la altura de sus expectativas y ha decidido proceder inmediatamente, antes de que sea demasiado tarde y que la Tierra se precipite en el caos.

Las jerarquías católicas, ortodoxas, protestantes y todas las demás que están a la cabeza de las muchas, demasiadas, confesiones cristianas, serán puestas entre la espada y la pared: deberán elegir entre Jesucristo y sus ambiciones, entre el Omnipotente y los poderosos. Si no lo hacen o toman decisiones equivocadas, la Iglesia católica  se resquebrajará y las demás confesiones se precipitarán en el desorden total. Por el contrario, los cristianos que aman y sirven a Jesucristo, cualquiera que sea la confesión a la que pertenezcan, serán atraídos hacía el pueblo nuevo que se está formando en todo el universo y ésta será la Iglesia de Dios, una en todo el universo, sin más divisiones ni falsedades. Los demás seguirán el camino que hayan elegido, pero os digo que serán fácil presa del Anticristo y de su Falso  Profeta.

Esta es la misericordia de Dios que salva a sus hijos del mal. Es gratuita, pero no está de rebajas. La misericordia de Dios presupone la conversión y la disponibilidad para dejarse transformar por Dios. Que los cristianos no se  hagan ilusiones  de poder vivir a su comodidad  dado que Dios es tan misericordioso. La misericordia de Dios no está nunca separada de su justicia, pues de otro modo sería una misericordia injusta. Esto significa que vuestro comportamiento será juzgado por Dios con un juicio misericordioso, ciertamente, pero siempre justo. Ahora más que nunca os invito a la conversión y a la plegaria.

A vosotros  que habéis acogido y  unido a este programa, os digo que estéis unidos a Dios a través del Corazón Inmaculado de María y del Corazón ardiente de San José.

Permaneced unidos entre vosotros y unidos a los instrumentos extraordinarios. Que vuestro primer testimonio sea el de ser un verdadero pueblo. Un pueblo humilde que ama a Dios y que vive según sus leyes, sin ambigüedades y sin ambiciones.

No discutáis con nadie ni busquéis convencer a quien no quiere cambiar su propia vida. Perderéis fuerzas y un tiempo precioso y ya no queda tiempo para convencer. Encomendad a Dios a cuantos os contradigan, Él se ocupará de ellos; ya no es trabajo vuestro sino de Dios.

Tendréis todas las indicaciones que necesitéis en este tiempo. Dios no os dejará solos sino que siempre os dará la luz para entender los acontecimientos y participar en su obra y os protegerá del mal. Os pide a cambio fidelidad, fe sincera en él y abandono total a su voluntad.

Estaré a vuestro lado en cada prueba junto a todos los instrumentos extraordinarios y os bendigo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.