A La Nueva Creación

a cargo de Stefania Caterina y Tomislav Vlašić

MENSAJE DE LA MADRE LA HUMANIDAD A STEFANIA CATERINA- 13 de junio 2018

Deja un comentario

Mis queridos hijos:

Hoy deseo deciros  que la VIDA SE ENCARNA EN EL TIEMPO Y EN EL ESPACIO. Vuestra vida no una abstracción, fruto de un conjunto casual de circunstancias. Ella brota del amor y del pensamiento de Dios Trino y Uno. La Vida de  cada hombre es como un árbol magnífico; el hunde sus raíces en la eternidad,  florece y fructifica en el tiempo, para ser finalmente trasplantado a la eternidad donde permanecerá para siempre. Vuestro Creador, como un sabio jardinero sabe dónde colocar  cada árbol, pero también el árbol debe hacer su parte, y os explico por qué.

Os he hablado del momento en que sois creados: es el momento fundamental en el cual estáis delante de Dios, en donde debéis libremente elegir si entregáis la vida a Él o al demonio. Dios os ayuda mostrándoos  como en un film  la vida que viviréis y dónde la viviréis de acuerdo a vuestra elección. Os hace conocer su proyecto sobre vosotros; las cruces que encontraréis sobre el camino, los eventos que viviréis hasta la muerte. Dios no os pide nunca decidir  sin antes haberos dado su luz para hacerlo.

Lo mismo sucederá al momento de la muerte: Dios os mostrará como en un film la vida que vivisteis, para daros una ocasión de arrepentiros  si hubierais  pecado; también entonces deberéis decidir si acoger o no la ayuda de Dios. De la muerte os  hablaré más adelante.

Volvamos al momento de vuestra creación: estáis delante de Dios y sois libres de acoger o no el  proyecto y la misión que Dios ha  preparado para vosotros y que os ha mostrado. También Lucifer, con permiso de Dios, está delante de vosotros y os tienta con sus falsas promesas;  como lo hizo con vuestros progenitores así hace con cada uno de vosotros. Debéis escoger entre la verdad de Dios y la mentira de Lucifer.  En este punto Dios Padre os presenta a su Hijo Jesucristo como Camino, Verdad y Vida (1), y en el nombre del Hijo os promete el don del Espíritu Santo. (2). Está en vosotros reconocer a Jesucristo como Dios y Salvador o bien negarlo..(3). Cada uno de vosotros es creado libre e inteligente, y libremente debe acoger el amor y la guía de Dios. Vuestro Creador os ama y os respeta en vuestra libertad; por eso sois siempre vosotros los que decidís entre el bien y el mal.

Según vuestra respuesta seréis destinados  a este o aquel planeta. Quien elige a la Santísima Trinidad y acepta su misión vivirá entre las humanidades fieles a Dios en el alto universo, donde podrá realizar cuanto Dios le pida. Quien rechaza a Dios irá entre las humanidades rebeldes del bajo universo. Quien se mantenga indeciso pero no hostil a Dios y demuestra un  poco de buena voluntad irá entre las humanidades del universo medio. Ahí recibirá la ayuda de los hermanos fieles a Dios para reforzarse en su decisión. Quien está indeciso, frío y duro con el Creador acabará entre los rebeldes del bajo universo.

Esta es la regla general pero hay muchas excepciones porque la misericordia de Dios  sale  al encuentro de los hijos más rebeldes. Así, a lo largo de la historia Dios ha permitido que muchas almas que lo han elegido  en el momento de la creación, se encarnasen sobre planetas rebeldes. Estos hombres grandes y generosos han acogido a Jesucristo y libremente han seguido sus huellas. Se sacrificaron renunciando a vivir sobre planetas maravillosos y entre humanidades santas. En medio de hombres enemigos de Dios y perversos han vivido  una vida de santidad y plegaria, pagando a menudo un precio altísimo hasta derramar su propia sangre.

Esto es bien visible sobre la Tierra, el planeta rebelde por excelencia, situado en el bajo universo, cuyos progenitores se aliaron con Lucifer. Aquí mi Hijo se ha encarnado y se entregó a sí mismo por la salvación de todos los hombres del universo. Después de él muchos otros han caminado sobre este planeta entregándose a mi Hijo Jesús por la salvación de los hermanos. Santos, mártires y profetas han vivido y viven entre vosotros, a menudo desconocidos, burlados y perseguidos. Como flores han despuntado del fango de una  Tierra tan alejada de Dios y casi siempre fueron pisoteadas. Sin embargo su vida fue el testimonio inequívoco del amor de Dios derramado sobre buenos y malos por medio de Jesucristo.

Hijitos, también entre vosotros que leéis estas palabras hay hombres y mujeres que humildemente y con coraje se han entregado a Dios. Sabed que Jesús os ama tiernamente y no os deja nunca solos. Os ha entregado a Mí para que yo os guarde en mi Corazón Inmaculado y yo hoy deseo estrecharos  junto a mí. Mi mano os acaricia y os sostiene; os indica siempre el camino que lleva a Jesús. ¡Os ruego que os dejéis guiar por Mí!

Sabed que Dios Trino y Uno  está reuniendo sus hijos en la “Iglesia de Jesucristo del Universo”. Esta Iglesia emergerá siempre más y resplandecerá como una estrella que indica a los hombres el camino de la salvación. Todos vosotros estáis llamados a formar parte mediante vuestra sincera entrega a la Santísima Trinidad por medio de mi Corazón. No se necesitan grandes obras o bellas palabras, ni tampoco una gran ciencia o una refinada teología para ser parte de esta Iglesia de la que os hablo. Os basta ser verdaderos hijos de Dios y vivir como verdaderos hijos de Dios.

Ruego por vosotros y os acompaño en el camino, en el nombre del  Padre, de Hijo y del Espíritu Santo “.

  • 14, 6
  • 14,26

Col.I,15- Hb.1,1-3

Autor: .

Profesor de Filosofía, Piloto Civil, Profesor de letras clásicas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s